Tutorial

Qué poner en la web de tu negocio en 7 pasos [2026]

Aprende qué poner en la página web de tu negocio y redacta textos claros, útiles y persuasivos en una tarde, incluso si empiezas desde cero.

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Reúne preguntas frecuentes reales para convertirlas en texto útil.

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Si te preguntas qué poner en la página web de tu negocio, la respuesta no es llenar páginas con texto, sino escribir lo justo para que un cliente entienda qué haces, confíe en ti y dé el siguiente paso. En esta guía vas a redactar los textos esenciales de tu web en una tarde, aunque no tengas experiencia, siguiendo un orden simple y práctico.

El objetivo es que acabes con una estructura clara, frases que expliquen tu propuesta y mensajes que ayuden a vender sin sonar forzados. Y si usas Selspy, gran parte de este trabajo puedes resolverlo pidiéndolo en el chat para que la estructura y los borradores se generen automáticamente, y tú solo revises y ajustes.

Paso 1: Define qué debe entender el cliente en 5 segundos

Antes de escribir una sola frase, decide cuál es la idea principal que una persona debe captar nada más entrar en tu web. Si intentas decir diez cosas a la vez, el visitante no recordará ninguna. Tu primera tarea es resumir tu negocio en una propuesta simple.

Abre un documento y responde con una frase corta a estas tres preguntas:

  • ¿Qué vendes u ofreces exactamente?
  • ¿Para quién es?
  • ¿Qué resultado obtiene el cliente?

Usa esta fórmula: Ayudo a [tipo de cliente] a conseguir [resultado] con [servicio o producto]. Por ejemplo: “Ayudo a familias ocupadas a comer mejor con menús caseros semanales” o “Creamos muebles a medida para aprovechar pisos pequeños”.

Después conviértelo en dos versiones:

  1. Una frase principal de 8 a 14 palabras, que irá al inicio de la portada.
  2. Una frase secundaria de 18 a 30 palabras, que explique un poco más.

Si trabajas con Selspy, puedes pedir: “Escribe un titular claro para mi portada con un tono cercano y orientado a ventas”. La plataforma te devuelve opciones listas para revisar, algo muy útil si te bloqueas al empezar.

Paso 2: Haz una lista de las páginas imprescindibles

Uno de los errores más comunes al pensar qué poner en la página web de mi negocio es crear demasiadas secciones desde el principio. Para una web que empiece a funcionar, normalmente bastan pocas páginas, siempre que estén bien escritas.

Empieza con esta estructura base:

  • Inicio: explica qué haces y guía al usuario.
  • Servicios o tienda: detalla lo que vendes.
  • Sobre nosotros o sobre mí: aporta confianza.
  • Preguntas frecuentes: resuelve objeciones.
  • Contacto: facilita el siguiente paso.

Si tu negocio es muy simple, puedes incluso agrupar parte del contenido en una sola página larga. Lo importante es que cada bloque responda una pregunta del cliente. Haz una tabla con dos columnas: “Página” y “Qué debe lograr”. Por ejemplo:

  • Inicio: que el visitante entienda el negocio y siga navegando.
  • Servicios: que compare opciones y elija.
  • Sobre mí: que vea experiencia, trato y valores.
  • Contacto: que escriba, reserve o pida presupuesto.

Este paso evita textos bonitos pero inútiles. Cada página debe tener una función concreta.

Paso 3: Redacta la portada empezando por el titular, no por la historia

La portada no es el lugar para contar toda tu trayectoria. Es el lugar para que el cliente pienda “esto es para mí”. Por eso, escribe los bloques en este orden.

  1. Titular principal: di qué ofreces y para quién.
  2. Subtítulo: añade el beneficio o la diferencia.
  3. Llamada a la acción: pedir presupuesto, reservar, comprar, escribir.
  4. Prueba de confianza: años, número de clientes, opiniones, zona de trabajo.
  5. Resumen de servicios o productos: 3 a 6 bloques breves.

Ejemplo de estructura útil para la parte superior:

  • Titular: “Reformas de cocina pensadas para aprovechar cada metro”.
  • Subtítulo: “Diseño, materiales y ejecución en un solo servicio, con presupuesto claro desde el inicio”.
  • Acción: “Pide tu presupuesto” o “Cuéntanos tu proyecto”.

Luego añade una sección de beneficios concretos. No escribas solo características como “atención personalizada” o “máxima calidad”, porque cualquier negocio puede decir eso. Baja al detalle:

  • Presupuesto en 48 horas.
  • Entrega en fechas pactadas.
  • Opciones adaptadas a espacios pequeños.
  • Seguimiento por mensaje durante el proyecto.

Si no sabes cómo ordenar la portada, en Selspy puedes pedir que monte la estructura completa del inicio con titulares, subtítulos y secciones en el orden correcto. Después solo sustituyes datos y tono.

Paso 4: Escribe tus servicios o productos como si respondieras preguntas reales

La página de servicios es donde más se nota si el texto ayuda a vender o solo rellena espacio. En vez de describir tu negocio de forma genérica, crea un bloque por cada servicio principal o categoría de producto y responde lo que de verdad quiere saber el cliente.

Para cada servicio, escribe estas cinco piezas:

  1. Nombre claro: evita títulos creativos que no se entienden.
  2. Qué incluye: explica el alcance real.
  3. Para quién es: cliente ideal o necesidad concreta.
  4. Resultado esperado: qué gana el cliente.
  5. Siguiente paso: reservar, pedir precio, consultar disponibilidad.

Ejemplo de bloque:

  • Servicio: “Mantenimiento mensual de redes sociales”.
  • Qué incluye: “Plan de contenidos, diseño de publicaciones, programación y revisión mensual”.
  • Para quién es: “Negocios locales que necesitan constancia sin dedicar horas cada semana”.
  • Resultado: “Una presencia más profesional y regular, con mensajes alineados con tu marca”.

Si vendes productos, añade además:

  • Materiales o ingredientes.
  • Medidas o variantes.
  • Tiempo de entrega.
  • Política básica de cambios.

Un truco sencillo: convierte cada duda repetida de tus clientes en una frase dentro del texto. Así tu web vende porque aclara, no porque presiona.

Paso 5: Crea una página “Sobre mí” que genere confianza, no un currículum

Muchos dueños de negocio escriben esta página hablando solo de sí mismos. Funciona mejor cuando mezclas historia personal con razones para confiar. El visitante quiere saber quién está detrás, pero sobre todo por qué debería elegirte.

Usa esta secuencia:

  1. Quién eres y qué haces.
  2. Cómo empezaste o por qué decidiste ofrecer eso.
  3. Qué enfoque te diferencia.
  4. Qué tipo de clientes ayudas.
  5. Qué valoras en la forma de trabajar.

Mantén un tono humano y específico. Mejor “respondemos en el mismo día laborable y trabajamos con presupuestos cerrados” que “nos define la excelencia”. Si tienes experiencia, certificados, años en el sector o casos reales, inclúyelos sin exagerar.

Una buena longitud para esta página es de 200 a 350 palabras. Añade también una frase final que conecte con la acción, por ejemplo: “Si quieres contarnos tu caso, estaremos encantados de orientarte”. Si te cuesta encontrar el equilibrio entre cercanía y profesionalidad, Selspy puede redactar un borrador con el tono adecuado a tu sector y después lo adaptas a tu voz.

Paso 6: Escribe preguntas frecuentes que quiten fricción antes del contacto

Las preguntas frecuentes son una de las partes más rentables de una web pequeña, porque ahorran tiempo y eliminan objeciones. Piensa en todo lo que te preguntan antes de comprar, reservar o pedir presupuesto, y conviértelo en respuestas claras.

Empieza por estas preguntas habituales:

  • ¿Cómo funciona el proceso?
  • ¿Cuánto tardáis?
  • ¿Trabajáis en mi zona?
  • ¿Qué precio tiene o cómo se calcula?
  • ¿Qué necesito preparar antes de contratar?
  • ¿Hay pedido mínimo, permanencia o condiciones especiales?

Cada respuesta debe tener entre 2 y 5 líneas. No des rodeos. Si el precio depende del caso, no inventes cifras ambiguas. Explica de qué depende: tamaño, número de piezas, urgencia, personalización o volumen.

Ejemplo: “El presupuesto varía según las medidas, materiales y plazo de entrega. Con la información básica de tu proyecto podemos orientarte y enviarte una propuesta ajustada”.

Este bloque también mejora la calidad de los contactos, porque quien escribe ya llega mejor informado.

Paso 7: Cierra cada página con una acción clara y fácil

Una web puede tener buenos textos y aun así no convertir si no dice claramente qué hacer después. Revisa cada página y decide una sola acción principal. No pongas tres opciones iguales compitiendo entre sí.

Estas son las acciones más habituales:

  • Pedir presupuesto.
  • Reservar una cita.
  • Comprar un producto.
  • Solicitar una llamada.
  • Enviar una consulta.

Escribe llamadas a la acción concretas, no genéricas. Mejor “Cuéntanos qué necesitas y te respondemos en 24 horas” que “Enviar”. Mejor “Reserva tu primera sesión” que “Más información”.

Después revisa el formulario o método de contacto. Pide solo los datos imprescindibles:

  • Nombre.
  • Correo o teléfono.
  • Qué necesita.
  • Plazo aproximado.

Cuantos menos campos innecesarios, más fácil será que te escriban. Con Selspy puedes pedir que la web incluya esta estructura ya preparada, con textos orientados a conversión y formularios adaptados a tu negocio. Recuerda que Selspy es un servicio de pago, con planes desde 20 euros al mes y hosting incluido, así que conviene aprovecharlo para automatizar la parte más pesada desde el principio.

Errores más comunes al escribir los textos y cómo evitarlos

El primer error es hablar demasiado de tu empresa y poco del cliente. Solución: en cada bloque, comprueba si respondes una duda real del visitante. El segundo es usar frases vacías como “somos líderes”, “máxima calidad” o “soluciones integrales”. Sustitúyelas por hechos verificables, tiempos, procesos o resultados concretos.

Otro error habitual es esconder el precio o el proceso hasta el final. Si no puedes dar una tarifa cerrada, explica al menos cómo se calcula y qué sucede después del primer contacto. También falla mucho la falta de jerarquía: párrafos largos, sin subtítulos ni listas. Divide el contenido para que se pueda escanear en segundos.

Por último, evita copiar textos de otras webs o sonar artificial. Tu web no necesita parecer grande, necesita parecer clara, fiable y útil. Si generas borradores con Selspy, dedica unos minutos a añadir tu forma de hablar, ejemplos reales y detalles concretos de tu negocio.

Qué hacer después de terminar tus textos

Cuando acabes, no publiques sin revisar. Lee cada página en voz alta y elimina lo que suene complicado, repetido o demasiado genérico. Después pásale el texto a una persona de confianza y pregúntale tres cosas: qué entiende que vendes, a quién ayudas y qué tendría que hacer para contactarte. Si duda en alguna respuesta, ahí tienes algo que mejorar.

El siguiente paso es publicar y medir. Observa qué preguntas siguen llegando por mensaje, qué servicios generan más interés y en qué parte la gente se queda atascada. Tus textos no son definitivos, son una herramienta viva. Empieza con una versión clara y simple, y mejora con datos reales.

Si quieres acelerar el proceso, en Selspy puedes pedir la estructura de la web, los borradores de cada sección y los ajustes de tono desde el chat, sin depender de una agencia ni saber de diseño o programación. Tú aportas la información del negocio y revisas el resultado final con criterio. Esa es la forma más rápida de pasar de la página en blanco a una web profesional que explica bien lo que haces.

Cómo funciona Selspy

1

Describe tu negocio

Cuéntale a Selspy cómo es y qué ofreces.

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Online en tu propio dominio el mismo día.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo se tarda en escribir los textos de una web pequeña?

Si ya tienes claro qué vendes y a quién te diriges, una web básica puede quedar redactada en una tarde. Lo normal es dedicar entre 3 y 6 horas para estructura, textos y revisión.

¿Necesito saber copywriting o marketing para hacerlo bien?

No. Con una estructura correcta y preguntas concretas puedes escribir textos mucho mejores que los típicos mensajes genéricos. Lo importante es ser claro, específico y pensar en las dudas reales del cliente.

¿Cuántas palabras debe tener cada página?

No hay una cifra fija, pero una portada clara suele funcionar bien con 300 a 600 palabras. La página Sobre mí puede estar entre 200 y 350, y cada servicio entre 100 y 250 palabras si está bien enfocado.

¿Qué pasa si no sé cómo empezar desde cero?

Empieza por responder tres cosas: qué haces, para quién y qué resultado obtiene el cliente. Si aun así te bloqueas, con Selspy puedes pedir borradores y estructura desde el chat para revisar sobre una base ya hecha.

¿Hace falta contratar a una agencia para tener buenos textos?

No necesariamente. Muchos negocios pequeños pueden redactar una web útil por sí mismos si siguen un proceso claro. Una plataforma como Selspy reduce además la parte más técnica y pesada, aunque es un servicio de pago.

¿Debo poner precios en la web?

Si tienes precios cerrados, mostrarlos suele ahorrar tiempo y mejorar la calidad de los contactos. Si el precio depende de cada caso, explica qué factores lo cambian y cómo se prepara el presupuesto.

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